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jueves, 9 de agosto de 2018

Download Madrid 2018 / 28-30 Junio 2018

Aquí estamos nuevamente para reportar lo que fue la segunda edición del Download Festival en Madrid. La Caja Mágica volvió a ser seleccionada -quizás por última vez- para recibir este conglomerado de rock pesado. Decimos última vez porque las quejas de todos, tanto asistentes como organizadores, hacen pensar que el festival podría moverse a otro recinto o incluso ciudad. El olor de la planta de tratamiento de aguas fue terrible durante el evento y la falta de apoyo por parte de la alcaldía en temas de transporte y movilidad también fue notoria. En fin, pareciera que Download pudiera seguir los pasos de Mad Cool, que se fue de la Caja Mágica y ya este año se efectuó en Valdebebas, aunque no exento de problemas similares en lo referente a los atascos. Muy mal para una ciudad que quiere aparecer en el mapa europeo de festivales.

Sin embargo, quitando los problemas mencionados y algunos de sonido y disposición del evento que más adelante les comentaremos, Download Madrid 2018 estuvo nuevamente bastante bien para ser un festival relativamente pequeño y económico.

Ahora lo importante, la música:

Jueves 28. Con Arch Enemy tocando en uno de los escenarios principales nos preparamos para ver a los thrashers alemanes de Kreator. Los encabezados por Mille Petrozza -voz y guitarra- andan promocionando desde el año pasado su último álbum, Gods Of Violence, del cual escucharíamos Hail To The Hordes y la popular Satan Is Real. El setlist de sólo nueve canciones en su mayoría de reciente data contenía la poderosa Hordes Of Chaos y el clásico Pleasure To Kill. Como siempre con ellos, show impecable.

Kreator
Nos movimos un poco para ver a Marilyn Manson de lejos, ya habíamos visto el show completo en Hellfest. Pudiéramos decir que en Madrid estuvo más amistoso, tal vez el hecho de sonar mejor aquí ayudó con esa percepción. Ambos setlists fueron idénticos así que les recomendaría una lectura de la reseña de Hellfest para más información.

Nos fuimos a uno de los escenarios secundarios para ver a Myrkur. La danesa Amalie Bruun nos presenta su proyecto de Black Metal, a ratos folk rock, que en un principio se nos hizo bastante atractivo pero cuyas carencias empezamos a detallar con el pasar de los minutos. Sin embargo es un enfoque interesante que les invitamos a escuchar y ver la llamativa propuesta visual de Amalie. Aquí les dejamos el setlist que pudimos presenciar.

Myrkur
Avenged Sevenfold tocaba en unos de los escenarios principales mientras donde estábamos se preparaba Pennywise, banda de hardcore que veríamos nuevamente después de un par de años. Uno de los grandes problemas del festival fue la invasión de sonido de los escenarios principales a los secundarios, hecho que reclamó su cantante, Jim Lindberg, en plena presentación.

Volvimos al área de los escenarios principales con ánimo para presencia el show de A Perfect Circle -sí, queríamos volver a verlos- pero nos estrellamos con el hecho de que el sonido no funcionó. A diferencia de lo que sucedió con Megadeth en Hellfest, el sonido volvió justo cuando estábamos poniendo un pie fuera de la Caja Mágica, treinta minutos después, por lo tanto no regresamos, cerrando un primer día de Download Madrid un tanto flojo.

Viernes 29. Día que nos tomamos con bastante calma. Vimos un rato a Bullet For My Valentine, uno de los principales representantes del metalcoreAquí les dejo lo que tocaron.

Guns N'Roses
En una de esas extrañas ocasiones en las que he podido ver a la misma banda dos veces en el mismo tour, y prácticamente un año después de la vez anterior en Copenhague (Aquí les dejo la reseña), se presentaron en Download Madrid Guns N'Roses. Básicamente son los mismos setlists (Copenhague 2017, Madrid 2018) con algunas diferencias -para mejor esta vez- como la inclusión de Don't Cry, Used To Love Her y Slither. El público se entregó al largo show cantando cada canción que se sabía e ignorando las porquerías del Chinese Democracy que Axl se empeña en seguir tocando. Hablando de Axl: su voz estuvo bastante mal esta vez, incluso en más de una canción hizo prácticamente el ridículo para poder terminarla. Pienso que deberían hacer shows más cortos ahorrándose algunas versiones para que esa voz descanse un poco. Lo importante es la calidad, no la cantidad. No obstante siempre es un gusto poder ver a esta legendaria banda de vuelta a los ruedos con sus principales músicos.

Prácticamente de salida vimos un rato a los australianos de Parkway Drive llevándonos una grata impresión, sonaba bien serio lo que hacían. Probablemente les de un chance a pesar de que siempre me ha costado asimilar el metalcore. Andan en la gira de promoción de su último álbum Reverance con cuyos dos primeros y poderosos tracks -Wishing Wells y Prey- abrieron el concierto. Aquí les dejo el setlist completo.

Sábado 30. El último día de festival estaba por comenzar. Calentamos motores con los thrashers catalanes de Crisix. Luego nuestro grupo se dividió para ver a Judas Priest: unos decidieron verlos de cerca, otros de lejos. Los de este último grupo estuvimos más pendientes de recargar el calimocho que de la cansada voz de Rob Halford o de los intentos de Glenn Tipton de llegar a su nivel tocando en el encore. Les recuerdo que lamentablemente sufre de Parkinson y no está al 100%. Aquí les dejo el setlist completo.

Ozzy
Estaba por empezar la razón por la cual compramos la entrada: Ozzy. Sólo había pasado un par de días desde la última luna llena así que el escenario estaba perfectamente servido para que empezara el show con un video introductorio y Bark At The Moon. De inmediato notamos que Ozzy estaba en uno de sus buenos días: la voz estaba a la altura y así fue por el resto de la noche. Adam Wakeman -el hijo de Rick- empezó a tocar Mr. Crowley como lo pide la canción y luego de una pausa para que el público gritara le siguió el resto de la banda. Siguieron con I Don't Know y Zakk Wylde destacándose en la guitarra, una verdadera bestia, tanto en calidad como presencia. Siguieron con la primera de tres incursiones al material de Black Sabbath con Fairies Wear Boots ante unos psicodélicos fondos de escenario. El animado público se tomó un respiro con Suicide Solution, el tercer tema de la noche del álbum Blizzard Of Ozz. Justo al terminar Ozzy interactuó con el público pidiendo un Yeah! y anunciando la siguiente canción: No More Tears. De inmediato Blasko -bajista que ya tiene 15 años con la banda- arrancó. A mitad de canción se produjo uno de los momentos más emocionantes del concierto cuando Wakeman hizo el teclado y Wylde empezó a armar el brutal solo de esta canción, la gente la pasó en grande. Del mismo álbum No More Tears siguieron con The Road To Nowhere. El show de luces y el sonido estuvieron impecables, mejor imposible. Ozzy aprovechó para presentar a la banda y anunciar la siguiente pieza, otro momento de Black Sabbath, nada más y nada menos que War Pigs! La alarma antiaérea inició para deleite de la multitud que cantó a todo pulmón la popular canción. El escenario parecía arder con la gigante cruz en el centro simulando estar en llamas. A continuación llegó un medley sin voces de Miracle Man, Crazy Babies, Desire y Perry Mason para que Wylde se luciera, y vaya que lo hizo: tocó hasta con los dientes, literalmente. Al terminar le tocó el turno al excelente baterista, Tommy Clufetos, de lucirse con su solo. Homenaje para la excelente banda que estábamos presenciando y tiempo para que Ozzy descansara su maltratadas cuerdas vocales y volviera recargado para cantar Shot In The Dark del álbum The Ultimate Sin. Faltaban dos canciones más antes del encore: I Don't Want To Change The World (No More Tears) y la muy coreada Crazy Train (Blizzard Of Ozz). Después de la pausa de cortesía saldrían para tocar Mama I'm Coming Home (No More Tears) para la cual Wylde apareció con una guitarra doble. El público sabiendo que faltaba poco supo retribuir a la banda. Sólo faltaba una: Paranoid (Black Sabbath). Se armó la fiesta. Cada vez que veo a Ozzy me siento agradecido con la vida por permitirme disfrutar de estos pequeños placeres. Larga vida al príncipe de las tinieblas.

Carcass
Un festival que para mí empezó flojo estaba cerrando de insuperable forma. Aún quedaba algo más, la guinda del pastel musical. Ya bastante entrada la noche le tocaba el turno a la última banda que veríamos, De Liverpool, Reino Unido, Carcass. Una de las bandas más importantes del death metal se presentaba por cuarta vez en Madrid -parecieran pocas presentaciones para los veinte años de actividad que acumulan-. En mi caso sería la tercera presentación que tendría el gusto de presenciar (Caracas 2008, Hellfest 2014) y aún con el Surgical Steel -su último álbum ya de 2013- como centro de atracción. Del mismo empezaron con 316L Surgical Grade Steel (El tipo de acero inoxidable particularmente resistente al ácido). Siguieron con la brutal Buried Dreams de Heartwork -uno de mis discos favoritos de metal- mientras Jeff Walker sonreía, algo que no siempre sucede con este "antipático" cantante y bajista. La voz femenina diciendo "If visible identification is not possible..." anunciaba que seguía Incarnated Solvent Abuse del álbum Necroticism: Descanting the Insalubrious. Volvieron al Surgical Steel por última vez en la noche con Unfit For Human Consumption, Cadaver Pouch Conveyor System y Captive Bolt Pistol. De ahora en adelante sólo vendrían clásicos de la banda, varios a manera de medleys y con todos sus discos representados. Bill Steer, el fundador de ésto junto a Walker, nos deleitaba con su poderosa guitarra; lástima que Michael Amott -Arch Enemy- ya no está. A estas alturas del concierto la olla (Mosh Pit, Pogo) del relativamente pequeño escenario secundario en donde estaban tocando se encontraba en su punto. Tanto así que en algún momento decidí meterme, algo que tenía años sin hacer. Así fue como sonaron en el resto de la noche verdaderas joyas del deathmetal como Exhume To Consume, Black Star, Corporal Jigsore Quandary y Heartwork. Había olvidado que estar en la olla es algo extenuante, pero Carcass bien valía la pena: el sonido, ambiente y calimocho estaban a tope.

Escrito por Ubiaga. Edición de texto por Lastmario.

martes, 17 de julio de 2018

Hellfest 2018 / 22-24 Junio 2018



Si, volvimos a Clisson después de nuestra última misión en 2015. El despecho pudo más. No conseguimos en otro lugar lo que Hellfest, el mayor festival de metal y rock duro del mundo, nos ofrece: montones de bandas, buena organización, camaradería y un sentido de pertenencia como ningún otro. Sin embargo los años a cuestas pegan. Nos costó y mucho mantener el ritmo de ver la mayor cantidad de bandas posible por día a pesar de que ya tenemos bien organizada nuestra logística festivalera. Manos a la obra de una vez:

Viernes 22. Nuestro andar por el Hellfest 2018 empezaría en nuestro sitio favorito, el Altar, hogar del metal extremo. Nos estrenamos con los franceses de Misanthrope y no nos gustó. Los conocíamos y teníamos cierta expectativa de escucharlos en vivo pero nos decepcionaron. Tal vez no mezclaron bien el sonido o simplemente son una de esas bandas que suenan mejor en estudio.

Sin entretenernos mucho nos fuimos al Mainstage a ver al famoso baterista Chris Slade y su Timeline. Slade presume de haber tocado y grabado con una gran cantidad de artistas y bandas entre los que se cuentan Tom Jones, Uriah Heep, Asia y David Gilmour, pero probablemente el mayor reconocimiento lo haya logrado con AC/DC, siendo su baterista de manera intermitente por varios años. El Timeline consiste en tocar un poco de cada uno con los que ha estado, pero siendo Hellfest un festival de metal y rock duro se concentraron en AC/DC y sólo pudimos escuchar adicionalmente una canción de Pink Floyd y otra de Gary Moore. Pensamos que el show podría haber sido mejor. Pareciera que Slade reunió a sus amigos del bar de la esquina y salió de gira. A las canciones les faltaba calidad y a los artistas presencia. Creo que sólo el cantante lo hizo bastante bien con su tono al estilo Brian Johnson. Una lástima. Aquí les dejo el setlist completo.

Sons Of Apollo
Afortunadamente esto no duró mucho y a continuación vimos a los virtuosos Sons Of Apollo. La superbanda fue formada por Derek Sherinian, una bestia de los teclados que conocí con el álbum A Change of Seasons de Dream Theater y que ha tocado con Alice Cooper, Yngwie Malmsteen y Billy Idol, entre otros. Invitó a su amigo Mike Portnoy, quien no necesita mayor presentación, a formar un proyecto permanente ya que más de una vez habían hecho colaboraciones después de tocar juntos en DT. Reclutaron al bajista Billy Sheehan (Mr. Big) y luego completaron el line-up con Ron "Bumblefoot" Thal (Guns N'Roses) en la guitarra y Jeff Scott Soto (Yngwie Malmsteen ) en las vocales. El resultado es bastante interesante, mucho virtuosismo con un toque comercial pegajoso en donde los teclados recuerdan mucho a la época de Sherinian en DT. Aquí les dejo el setlist compuesto por siete de las nueva canciones de su primer y único disco Psychotic Symphony, dejando por fuera las dos instrumentales.

Apenas moviéndonos a un poco al lado nos acomodamos para ver en el otro Mainstage a los veteranos australianos de Rose Tattoo. De los originates sólo queda el cantante Angry Anderson, quien entre canción y canción tomaba un trago de whisky a pico de botella y le sigue en antigüedad Dai Pritchard en la slide guitar. El resto de integrantes se nota que lo buscaron para poder hacer este tour. Sin embargo la banda sonó muy bien, tight diríamos en inglés, brindando un show muy bueno y entretenido. Cabe destacar que Guns N'Roses ha citado a esta banda de rock duro y actitud callejera como una de sus influencias.

Seguimos con Joan Jett y los Blackhearts. La fundadora de las legendarias Runaways -tal vez la primera Riot Grrrl- ya cuenta con 59 años encima y se le notan. A pesar de ello, su voz y actitud de chica mala siguen allí. Aquí les dejo el setlist completo en donde destacan Cherry Bomb (The Runaways), Bad Reputation, I love Rock N'Roll (The Arrows) y Crimson & Clover (Tommy James & the Shondells)

Mysticum
De allí volvimos al Altar para ver a los thrashers, directo del Bronx, Demolition Hammer. Después de una pausa de 20 años volvieron en 2016 y tuvimos en esta ocasión la oportunidad de verlos en uno de los pocos shows que harán este año en donde presentan sus tres álbumes en estudio. Aquí les dejo el setlist. Justo al lado, en el Temple, empezaba a tocar otra banda difícil de alcanzar a ver en vivo, los noruegos de Mysticum. Pioneros del Black Metal Industrial noruego. Dos guitarras, un bajo y un drum machine con una imagen además de satánica un tanto nazi. No me gusta en particular el estilo pero en vivo son bastante llamativos, montado cada uno en una especie de pilar en el escenario. Transmiten maldad. Antes de terminar este show nos volvimos a mover hacia la zona de los Mainstage para comprar alguna bebida. Al fondo los suecos de Europe estaban terminando de tocar, lo supimos porque empezaba a sonar The Final Countdown.

Después de un rato nos volvimos a colocar en posición de espera mientras tocaba Steven Wilson. Nos hubiera gustado ver su concierto en otro tipo de recinto. Una muchedumbre se agolpaba en el Mainstage, esperaban a una de las vedettes del festival, Hollywood Vampires. Más allá de que allí están Alice Cooper y Joe Perry la gente quería ver al actor Johnny Depp "tocar" la guitarra. Lo escribo entre comillas porque es más el derroche de físico y cara de malo que lo aportado musicalmente, pero bueno, eso es parte del show. En el setlist, además de su material original, pueden encontrar un poco de todo : AC/DC, The Doors, Motörhead, The Who, Love, David Bowie y, por supuesto, Aerosmith y Alice Cooper, con quien cierran cantando School's Out. Una experiencia interesante por ver a Perry y Cooper, dos viejas leyendas del rock. Lo de Depp es más anecdótico que otra cosa.

Satyricon
Volvimos hacia el Altar para ver el final del show de Suffocation. Death Metal de Nueva York con Frank Mullen en las voces y Terrance Hobbs en la guitarra como únicos miembros fundadores. Aquí les dejo el setlist. De inmediato empezó Satyricon al lado. Veterana banda de Black Metal noruego, una de las más reconocidas y exitosas. En sus primeros álbumes pueden escuchar ese sonido que ayudó a darle forma al género pero a partir del cuarto introdujeron elementos tradicionales del heavy metal con un excelente resultado. Allí estaba Satyr en las voces y Frost en la batería, únicos miembros fijos de la banda desde 1993, en la gira de promoción de su último álbum, Deep Calleth Upon Deep, del cual escuchamos Midnight Serpent para arrancar el concierto. Vimos la primera parte del setlist que incluía a Black Crow In A Tombstone y Now, Diabolical, dos de mis canciones favoritas de ellos. Siempre es un gusto para mí ver a Satyricon. Para complacer a todos nos largamos cuando el asunto se puso más black metal tradicional con dirección a la War Zone para ver un rato de Bad Religion. Llegamos justo a tiempo para escuchar 21st Century (Digital Boy) y el resto del setlist. ¡Vaya cambio! de Black Metal a Punk Rock en cuestión de minutos.

A Perfect Circle
A sabiendas de que veríamos a Judas Priest en otro festival no le prestamos mayor atención mientras terminaba su concierto. Sin embargo escuchamos lo suficiente como para detectar que la voz de Halford sonaba un poco cansada. Para cerrar esta extenuante jornada -creo que batimos récord de bandas vistas en un solo día- nos preparamos para recibir a A Perfect Circle en la gira promocional de su último álbum, Eat the Elephant. 14 años pasaron para que este super grupo encabezado por el místico Maynard Keenan y su técnico de guitarra en Tool, Billy Howedel, volvieran a un estudio de grabación. Extrañamos a James Iha quien no estuvo presente por compromisos con el esperado retorno de The Smashing Pumpkins. Apareció en tarima la banda, destacando Howedel con su demacrado aspecto en la guitarra y Maynard atrás, como siempre, escondido, con un traje de vestir rosa, maquillado, cabello largo, mirada al piso, tocando Counting Bodies Like Sheep to the Rhythm of the War Drums, pieza industrial de se tercer disco, eMOTIVe. Siguieron con Hourglass de su último álbum en una onda similar. Le tocaba el turno a The Hollow del primer y brutal álbum Mer de Noms. Primera vez que escucho a Maynard en vivo y quedé totalmente impresionado por la potencia y al mismo tiempo suavidad de su voz en directo, se escuchaba tal vez mejor que en grabación. Siguieron con Weak And Powerless del Thirteenth Step, una canción por álbum hasta ahora. Siguieron con Rose y Thomas otras grandes piezas del primer álbum. A continuación tocarían cinco tracks seguidos del álbum de la gira: Disillusioned; So Long, and Thanks for All the Fish -pieza relativamente comercial-; TalkTalk, The Contrarian y The Doomed -Vean su interesante video-. Recomiendo escuchar este álbum con calma, sin apuro, es una mezcla de distintas cosas, para mi un poco más difícil de digerir que sus primeros trabajos. Faltaba poco para cerrar la noche, me sorprendieron con una versión de Dog Eat Dog de AC/DC -la banda más versionada de los festivales- y cerraron con The Outsider del Thirteen Step. Me quedé con las ganas de escuchar 3 Libras y Judith, canción que Maynard le dedica a su madre, sin embargo me fui satisfecho. Había visto a uno de los frontman más interesantes del mundo del rock en uno de sus mejores proyectos musicales. De vuelta a la caravana a dormir.

Powerflo
Sábado 23. Después de desayunar algo en la boulangerie que nos quedaba cerca de la caravana,  alistarnos física y mentalmente, reflexionar sobre la vida y lo que vimos ayer, salimos en dirección a Hellfest para una nueva jornada de rock, punk y metal. Oranssi Pazuzu, fue nuestra primera parada del día en el Temple. Nos llamó la atención el "simpático" nombre -los que vieron el film El Exorcista recordarán a Pazuzu-. Estos fineses hacen algo que llaman Black Metal Psicodélico, interesante propuesta con un toque extra de rock progresivo. De allí nos fuimos al Mainstage a ver al supergrupo de rap metal Powerflo. Allí encontramos a varios viejos conocidos: Senen Reyes, uno de los cantantes de Cypress Hill, Christian Olde Wolbers, otrora bajista de Fear Factory y Billy Graziadei, guitarra y voz de Biohazard. Hasta ahora sólo tienen un disco y un EP publicados, prácticamente los tocaron ese día por completo incluyendo una versión de How It Is de Biohazard. El estilo es bien entretenido, se nota la influencia de cada una de las diferentes bandas originarias de sus miembros creando algo parecido a un groove metal rapeado. Un show que disfrutamos. Justo después se presentó Jonathan Davis al lado, creo que sólo aguantamos un par de canciones antes de irnos, no entendemos qué quiere Davis con este proyecto que suena parecido a Korn pero tiene poco que ofrecer.

Body Count
Después de curiosear un rato las instalaciones y comprar alguna mercadería fuimos a ver de lejitos a Bullet For My Valentine; como no me gustan es poco lo que les puedo decir de ellos. Aquí les dejo el setlist para su consulta general. En verdad estábamos allí para ver a Ice "motherfucking" T, bitch, como se hace llamar y su banda de crossover Body Count. Los acordes de Raining Blood de Slayer anunciaban el inicio de su segundo show en Hellfest, esta vez en el Mainstage (El primero en 2015 fue en el Warzone). Ice T es todo un personaje: host y actor de TV y cine, rapero, metalero, son algunas de las facetas de quien en su juventud fuera un pequeño hampón. Le acompaña Ernie C en la guitarra y Sean E Sean en el sampler, los únicos originales de una banda que ya cuenta con tres decesos. Otra diferencia con el show que vimos en 2015, es que ahora cuenta con el apoyo de su hijo Little Ice en los coros. Durante el show está en constante comunicación con el público mientras descargan toda su furia. Aquí les dejo el setlist que termina con el clásico Cop Killer.

Justo al lado y prácticamente de inmediato arrancaron los californianos de Deftones. Los encabezados por Chino Moreno arrancaron con tres tracks del excelente álbum -que recientemente cumplió 20 años- Around The Fur: Headup, My Own Summer (Shove It) y Around The Fur.  Deftones siempre ha estado abierto a sonidos distintos, a nivel musical son muy amplios: en ocasiones incorporan estructuras del rock alternativo de Seattle e incluso hacen guiños a los padres del metal alternativo, Faith No More. Más adelante tocarían nuevamente varias canciones de un mismo disco, esta vez siendo el turno del White Pony: Elite, Digital Bath, Knife Party y la archiconocida Change (In The House Of Flies). Después decidimos irnos ya que nos interesaba ver otras bandas y a Deftones ya la hemos visto más de una vez y seguramente nos la volveremos a encontrar. Aquí pueden ver el setlist completo en donde pueden apreciar que cerraron con tracks del disco Adrenaline.

Dead Cross
Ya que hablamos de Mike Patton, llegamos para ver la parte final del show de Dead Cross en The Valley, otro de sus tantos proyectos, esta vez acompañado de Dave Lombardo -Slayer-, Justin Pearson -The Locust- y Michael Crain -Retox-. Por la composición de la banda se pueden imaginar que el asunto va por el hardcore, a veces grindcore, a veces thrash. No sabría decir si me gustó o no lo que vi, eso si, ¡Iban a toda velocidad! con el toque demente de las vocales de Patton y su sobrenatural voz.

Volvimos al mainstage para ver si teníamos suerte con Limp Bizkit. La vez anterior fue un fiasco, se dedicaron a hacer versiones y casi no tocaron canciones de ellos. Lamentablemente volvió a pasar, un show con poco ritmo y poca música. Hubo uno de los tantos homenajes a Vinnie Paul -Pantera-, fallecido en días recientes. En definitiva nos aburrimos y fuimos a ver un rato a los black metaleros de Watain en The Temple. Tuvimos el acierto de llegar justo cuando empezaban los acordes de Malfeitor, mi canción favorita de ellos. Aquí pueden ver todo lo que tocaron. Los terminamos de ver esperando presenciar justo al lado a Nile. Pensamos que se apareciera alguna clase de demonio allí por el alto nivel de maldad de la música de esta gente., pero afortunadamente no sucedió. En general no me agrada Nile, es demasiado extremo para mi gusto. Aquí pueden consultar todo lo que tocaron ese día. Así terminó esta jornada de Hellfest que fue de más a menos con el transcurso de las horas.

Domingo 24. Último día de Hellfest 2018. Todo corre sobre ruedas. 13 años de festival se sienten y notan en un recinto cada vez mejor preparado para recibir esta avalancha de metaleros que año tras año visitan Clisson. Sólo persiste una queja: la venta de mercadería oficial del festival es un tanto engorrosa. No nos quejamos de los problemas de sonido que a veces ocurren porque la logística para que tantas bandas toquen en tan poco tiempo tiene que ser una locura y nadie es infalible.

Killswitch Engage
Arrancamos el día con Killswitch Engage, una de las bandas más interesantes de metalcore. Entre sus canciones escuchamos la brutal My Curse y su excelente versión de Holy Diver de Dio. Aquí les dejo el setlist completo.

Luego nos fuimos al Altar a ver Exhorder, una de las bandas de mayor influencia en la escena del metal en NOLA (Nueva Orleans) y uno de los precursores del groove metal, estilo que luego Pantera llevaría a máximos niveles de excelencia y popularidad. Con ese cartel teníamos que ir a verlos pero el resultado no fue el deseado. El género y esencia estaban allí, pero había algo que no nos terminaba de convencer, tal vez el sonido no estaba bien mezclado o simplemente comprobamos por qué esta banda, a diferencia de Pantera y otros, no trascendió. Por cierto, su cantante Kyle Thomas debe ser una gran influencia para Phil Anselmo, vimos en él muchas de las actitudes en tarima y forma de cantar que hicieron famoso al segundo. Eventualmente tuvimos suficiente y nos fuimos. Una decepción. Aquí les dejo el setlist completo.

Volvimos a tiempo al Mainstage para ver buena parte del espectáculo de los alemanes de Accept. Llegamos cuando terminaban de tocar la poderosa Princess of The Dawn. Pudimos escuchar clásicos como Metal Heart, Balls To The Wall y, una de las favoritas de estos tiempos, Teutonic Terror. Como suele suceder con el metal alemán, son garantía de precisión y buenos shows. Aquí les dejo el setlist.

Megadeth
Luego se presentaron Arch Enemy con la bella Alissa White-Gluz en las voces y el talentoso Michael Amott en la guitarra. Los vimos mientras esperábamos que se montara el sonido para Megadeth, sonido que falló de arrancada. Empezaron tocando Rattlehead de Killing Is My Business… and Business Is Good! pero sólo se escuchaba la batería. No cabe duda que fue interesante escuchar a Dirk Verbeuren hacerlo muy bien, pero obviamente esa no es la idea. En el transcurso todo se solucionó y ya con la espectacular Hangar 18 todo estaba sonando bien. Con Megadeth nunca se sabe, a veces pareciera que tocaran sin ánimo, a veces bien. Esta vez tuvimos suerte, el show fue espectacular a pesar de las limitaciones en la voz de Dave Mustaine. Siguieron con The Conjuring, canción que volvieron a tocar en esta gira después de 17 años sin hacerlo por el contenido satánico de sus letras -recuerden que ahora Mustaine es cristiano-. Siguieron con My Last Words, dedicada en esta ocasión a Vinnie Paul, y Take No Prisoners, toda una clínica de cómo tocar las guitarras rítmicas ahora con el virtuoso Kiko Loureiro de apoyo. Para Symphony of Destruction se uniría Michael Amott, todo un lujo. A continuación tocaron la muy buena Dystopia, recordando que aún están promocionando ese disco publicado en 2016, de lo mejor que ha hecho esta gente en los últimos años. Siguieron con una de las favoritas del público local, ya que pueden cantar el coro en francés, la emotiva A Tout Le Monde. Para cerrar tocaron Peace Sells y Holy Wars... The Punishment Due, completando tres canciones del Peace Sells y tres del Rust In Peace con la notable ausencia del Cryptic Writings. Pero no importa, la selección de Mustaine fue para destacarse en la guitarra y vaya que lo hizo. De lo mejor del festival.

Alice In Chains
Uno de los shows que me hacía más ilusión ver era el que estaba por empezar: Alice In Chains. Llegué a ver a Soundgarden poco antes de lo sucedido con Cornell, y ya he asistido a un show de Pearl Jam, así que descartando lo imposible de Nirvana, me faltaba la cuarta gran banda de la movida de los 90s de Seattle. La más heavy de las cuatro se presentaba por segunda vez en Clisson. El viaje comenzó con Bleed The Freak de Facelift, su primer álbum, tema con el que su "nuevo" cantante William DuVall -ya tiene 12 años en la banda- despeja cualquier duda sobre su desempeño en directo. Siguieron con Check My Brain del pimer álbum de estudio con DuVall, el excelente Black Gives Way to Blue. A continuación tocaron Again del último disco que grabaron con el malogrado Laney Staley -Alice In Chains- y un par de piezas del Dirt, último álbum con el bajista, otra víctima mortal de las drogas, Mike Starr: Them Bones y Dam That River. Era el turno del disco Jar Of Flies con la emotiva y desgarradora Nutshell, canción que le suelen dedicar a Staley y Starr pero que en esta ocasión fue para Vinnie Paul, y No Excuses, una de las canciones más populares de la banda. Siguieron con material más reciente, la canción Hollow del disco The Devil Put Dinosaurs Here. Volvieron a su primer álbum con un par de tonadas: We Die Young y la brutal Man In The Box. Siguieron con The One You Know, canción que forma parte del disco Rainier Fog próximo a ser publicado en agosto de este año, para así completar la presentación de todos sus álbumes en el concierto. Faltaba poco para cerrar, volvieron al disco Dirt con la poderosa Would? canción que Jerry Cantrell escribió pensando en Andrew Wood, el fallecido cantante de Mother Love Bone. Aquí, en este momento, no pude evitar ponerme algo emotivo. La música de Alice In Chains es difícil, sus letras en general depresivas y agobiantes. El entorno de la banda siempre ha sido un tanto oscuro -el baterista Sean Kinney no tiene problemas en admitir que siempre tuvieron problemas con las drogas-  una muestra de lo difícil que resultó ser la vida y el estrellato para esa generación de pequeños y atormentados genios de Seattle. Cerraron con Rooster, canción que Cantrell le dedica a un veterano de Vietnam: su padre. Les recomiendo ver el video original de la canción. Esperando que no sea la última, más que satisfecho quedé con esta presentación; me gustaría verlos nuevamente fuera de un festival.

Adrian Smith de Iron Maiden
Sin mucho tiempo para asimilar lo vivido se presentaba casi de inmediato la vedette del festival, a los que todos quieren ver más de una vez: los británicos de Iron Maiden. Todos empezamos a perder la cuenta de las veces que los hemos visto tocar y pareciera que nunca es suficiente. Maiden tiene la capacidad de innovar, reinventarse y asombrar a su legión de fieles seguidores en todo el mundo. The Legacy Of The Beast, cómic y juego para móviles publicado en el 2017, presta su nombre para esta gira con un setlist por demás interesante que combina los éxitos de siempre con lo mejor de lo último hecho por la banda. Doctor Doctor de la banda UFO anunciaba que el show estaba por comenzar. A continuación el Churchill's Speech de la WWII: intro de Aces High. Apareció un gran avión Spitfire, usado por los aliados en la WWII, colgado sobre el escenario mientras salían los músicos y Bruce Dickinson -voz- luciendo un casco de aviador. El avión subía y bajaba siempre con la hélice girando para deleite de la multitudinaria asistencia. Nuevos sonidos de fondo en donde se escuchan bombardeos, metralla  y una comunicación de radio: empezó Where Eagles Dare. El fondo del escenario, que continuamente cambiaba, una montaña nevada. Adrian Smith -una de las tres guitarras- arrancó los acordes de 2 Minutes To Midnight. Dickinson apareció con un chaleco blanco de soldado. Luego de terminar apareció con una camisa negra para hablarle al público en buen francés sobre el piloto belga del Spitfire que había aparecido en el escenario y presentar la siguiente canción que habla sobre la libertad, The Clansman: publicada en el álbum Virtual XI -segundo y último con Blaze Bayley en las voces- es una excelente pieza para tocar en vivo por su pegajoso coro. Al fondo de la tarima apareció en el trapo un Eddie -mascota de la banda- semejante a los guerreros escoceses de la Edad Media. Dave Murray -guitarra- llevó el peso de la canción, como pasaría en la mayoría del resto de la noche relegando a Janick Gers -la tercera guitarra- a poner el show en tarima. Siguieron con The Trooper: Dickinson buscó su espada y ondeó la bandera británica, algo que no parecía animar particularmente al público. Apenas arrancó la canción apareció un Eddie de unos tres metros de altura vestido de soldado para luchar a espadas con Dickinson. Maiden es entretenimiento puro con excelente música. Tras otra pausa con sonidos escalofriantes,  surgen imágenes religiosas: Revelations! Dickinson, un ejemplo de cómo saber adaptar una voz ya no tan poderosa como antes pero que cumple como nadie, canta vistiendo una raída túnica. El show había llegado a la mitad. Una nueva pausa con escenario oscuro da pie para que aparezca tocando solo Steve Harris -bajo- los primeros compases de la magnífica For The Greater Good Of God del álbum A Matter Of Life And Death, tal vez de lo mejor que grabó Maiden en los últimos años. El público, en general, no conocía la canción. Recuerdos del brutal concierto en Rock In Rio 2001 vienen a mí junto con el gran álbum Brave New World y el track The Wicker Man. A continuación una de mis favoritas de siempre: Sing Of The Cross del álbum The X Factor. Dickinson lucía una túnica negra y cargaba una cruz iluminada por el escenario. Hasta allí llegó la muestra de canciones más recientes con un toque religioso y volvieron a los clásicos de siempre con Flight Of The Icarus, con un brutal maniquí de Ícaro en el fondo del escenario y Dickinson con un lanza llamas. Imposible aburrirse aquí. A continuación el turno de una de las canciones más coreadas de sus conciertos, Fear Of The Dark. El atuendo de Dickinson nos recordaba a Jack The Ripper. Fuego, humo e imágenes del diablo en tarima, es la hora de The Number Of The Beast y, acto seguido, el clásico de clásicos: Iron Maiden. Expectativa por saber como aparecerá Eddie esta vez. Una gran cabeza con un cornudo y satánico Eddie, de lo más maligno que se ha visto, apareció a mitad de canción para deleite de la multitud con el I want you, and you and you! de Iron Maiden. Momento de la despedida para el encore. Era tarde, era el tercer día, pero nadie parecía cansado, había fuerzas para más. The Evil That Men Do, la muy coreada Hallowed Be Thy Name con Dickinson al estilo pirata y la parafernalia para ser colgado y Run To The Hills con el pegajoso ritmo de batería de Nicko McBrain y el trapo al fondo mostrando la evolución de Eddie a través de la historia completaron este maravilloso concierto, uno más para la mayor banda de metal del mundo, sin duda. Scream for me, Hellfest!

Marilyn Manson
 Marilyn Manson. Nuestro andar por Hellfest este año terminaría con este controversial artista; bueno, ya no tanto en estos tiempos en que sus "escándalos" de hace 20 años causarían más risa que otra cosa. Tuvimos la oportunidad de ver una de las últimas fechas, por ahora, de la gira de soporte de su último álbum, Heaven Upside Down. En este momento se encuentra de gira junto a Rob Zombie. El show arrancó con Irresponsible Hate Anthem y Angel With The Scabbed Wings del disco con más presencia en el setlist de hoy, Antichrist Superstar. Manson,visiblemente molesto, cambió varias veces de micrófono, parecía que algo le incomodaba. Siguió con Deep Six de The Pale Emperor y This Is The New Shit de The Golden Age Of Grotesque. La guitarra de Tyler Bates sonaba poderosa. Manson lucía en forma, lejos de aquel gordo a punto de infarto cantante que vimos aquí en 2015. Llegó el momento de bailar un poco con Disposable Teens del álbum Holy Wood y mOBSCENE del The Golden Age of Grotesque. Manson brincaba, se arrastraba, gritaba mientras la banda sonaba muy bien. A partir de la siguiente canción el show se puso más divertido aún. Con Kill4Me del álbum promocionado en esta gira se ha vuelto una costumbre recibir respuesta por parte del público a la pregunta "Would you kill, kill, kill for me?" Unas lindas señoritas suelen llevar una pancarta aceptando la propuesta y son invitadas a la tarima. El show continuó con Manson vistiendo su abrigo de plumas negras y cantando la muy coreada The Dope Show del Mechanical Animals luego de hacer un intro con I Don't Like The Drugs (But The Drugs Like Me). Hacia el final de la canción llamó a una jovencita en topless del público, quien un poco desorientada trató de caminar hacia él pero la jalaron hacia el backstage. Manson siguió haciendo señales de "ven, ven" con la mano al público. Empezó a sonar Sweet Dreams (Are Made Of This) la popular versión que hacen de la canción de los Eurythmics cuando aparecieron cinco lindas jóvenes mostrando sus senos y bailando. Sweet dreams are made of this... sin duda alguna. Y así siguió el show al que le faltaba poco. Say10 del último disco y un par de infaltables para cerrar la noche con todo: Antichrist Superstar, canción en la que Manson cantó desde su podio con las ahora cuatro chicas a sus pies y el himno, The Beautiful People, canción a la que le hicieron un intro con Manson -luciendo un sombrero de policía- tocando el famoso ritmo con una baqueta el bajo de Juan Alderete: todo un lujo tener allí al bajista de Racer X y Mars Volta. Cierre para un show muy superior al que vimos la vez anterior en esta locación.

Y así llegamos al final de este fin de semana de buena música y buena vibra en el mejor festival de metal del mundo. Agradecido con los compañeros por compatir y ayudar a que la experiencia fuera aún mejor.

Escrito por Ubiaga. Edición de texto por Lastmario.


viernes, 13 de julio de 2018

King Crimson @ Cracovia, 17/06/2018


Tras 50 años de evolución, la siempre cambiante criatura llamada King Crimson se nos presenta en su más reciente encarnación desde Enero de 2017 como octeto, formación a la que Robert Fripp se refiere como "doble cuarteto".

En una de las tantas conversaciones que tengo por chat con mi editor Lastmario habíamos quedado en que deberíamos cazar a King Crimson cuando volviera a salir de gira, sabemos que Robert Fripp en algún momento se cansará de revivir y mutar a este animal musical. 

Las circunstancias se dieron y finalmente los pudimos alcanzar en el marco del Uncertain Times Tour 2018 en Cracovia, Polonia, en una de las tres fechas que allí presentaron en el ICE Krakow Congress Center, un bonito y moderno lugar para eventos culturales y negocios a orillas del río Vístula. Completaron el cuarteto mis dos fieles festivaleros de siempre.

Para esta reseña intercambiamos roles ya que Lastmario es un furibundo fanático de King Crimson por lo tanto lo lógico es que él sea quien la escriba y yo el que la revise.



Llegamos con suficiente tiempo para recoger de la mano de la simpática Iona Singleton nuestro Courtier Package (Con el cual teníamos acceso a puestos preferenciales, un tote bag, un programa y un set de cuatro CDs de colección) e irnos al bar situado al frente a terminar de ver la sorpresiva derrota de Alemania ante México en el Mundial de Rusia 2018.
Al entrar en la sala descubrimos que nuestros asientos eran más preferenciales de lo que esperamos: estábamos en primera fila, justo delante de la tarima. Nos preocupó un poco que el sonido no fuera el ideal. Otro par de asuntos nos llamó la atención, uno sobre el evento: estaba terminantemente prohibido filmar o fotografiar algún momento del show a menos que se indicara explícitamente lo contrario a riesgo de ser sacado del recinto y otro sobre el setup: nos conseguimos con tres baterías al frente, innovador ensamble alrededor del cual se enfoca la banda, con el versátil Jeremy Stacey quien se une a los viejos conocidos Pat Mastelotto y Gavin Harrison. A esto contribuye el bajo perfil de Jakko Jakszyk, quien simplemente cumple como cantante y segunda guitarra, muy lejos de la figura de frontman que ejerció Adrian Belew a lo largo de nada menos que 32 años.


Lo recién dicho no pretende demeritar en forma alguna las credenciales que Jakko seguramente tiene como músico; más bien clarifica de entrada la visión (y estilo) que Robert Fripp, al mando como siempre, desea hoy en día con la que para bien o para mal es su banda. Con el mítico Tony Levin en el bajo, una institución de los instrumentos de viento como lo es Mel Collins y Bill Rieflin dedicándose exclusivamente a los teclados, se completa el line-up que nos pasearía esa noche por décadas de innovación y arte musical durante casi tres horas para el recuerdo.

 Abrimos con una pieza reciente, Devil Dogs of Tessellation Row compuesta en 2015 y ya con el proyecto de tres baterías de Fripp en plena ejecución, para sin interrupción retroceder hasta 1969 con el tema Pictures Of A City, del In The Wake Of Poseidon, segundo álbum del grupo. La presencia de Mel Collins, quien formó parte de la alineación de ese disco, se empieza a notar en el escenario dejándonos claro que a pesar de sus 70 años aún tiene aire de sobra en los pulmones. Les invito a repasar la extensa y notoria lista de nombres con los que este señor ha trabajado a lo largo de su prolífica carrera.

De inmediato viajamos a 1982 para escuchar la frenética Neurotica, del álbum Beat. Se extraña el ímpetu de Belew cantando esta pieza, por no hablar de la destreza y energía que aporta con la guitarra. Del vértigo pasamos al sosiego inicial de uno de los momentos cumbre de la noche: Epitaph. La hermosa y desgarradora pieza de 1969 suena tan actual como hace ya casi 50 años.

A estas alturas del show nuestras dudas sobre el sonido se había disipado: todo se escuchaba a la perfección, incluso tuvimos una experiencia cercana a un estudio de grabación ya que, por ejemplo, escuchábamos el sonido directo de las baterías. Y definitivamente fue algo distinto a lo usual poder verle la cara a los músicos -y que ellos te la vean a ti-. Nota aparte, las ilustraciones de los bombos de las baterías me tenían un poco perturbado, sobre todo el de Mastelotto. Lo pueden ver a la izquierda en la foto.

Siguieron cuatro piezas del más reciente material producido por la banda durante presentaciones en vivo de 2015 y agrupado bajo el estrambótico nombre Radical Action To Unseat The Hold Of Monkey Mind: Suitable Grounds For The Blues, Radical Action III, Meltdown y Radical Action II, las cuales surgen como improvisaciones que sirven mayormente para enlazar distintas épocas en los conciertos.

Con el tema Level 5 volvemos a 2001, del álbum The Power To Believe en una época en la que King Crimson era un doble dúo con Fripp, Mastelotto, Belew y Trey Gunn con un estilo similar al metal alternativo que demostraba una vez más lo cambiante y versátil que es el Rey Carmesí. Del sonido tosco y metálico de Level Five nos transportamos treinta años hacia el pasado hasta 1971 para apreciar la imponente pieza  The Letters del álbum Islands, luego de la cual sonarían Red con su inquietante y repetitivo crescendo y One More Red Nightmare, ambas del disco Red de 1974. Tras esto llegó el intermedio de veinte minutos para estirar las piernas y asimilar lo presenciado.

Pasados veinte minutos exactos, abriríamos el segundo set de la noche como el primero, con otro tema del compilado Radical Action: Hell Hounds Of Krim, donde de nuevo las baterías asumen el protagonismo. De allí retornamos de nuevo a los 80s, década prolífica para el grupo, concretamente a 1981 para escuchar la original Indiscipline, del álbum Discipline. Con el bajo de Levin de fondo, Jakszyk le da un estilo muy personal a este tema. Cada quien es libre de sacar sus conclusiones al compararlo con las versiones de Belew. La primera parte del tema The ConstruKction Of Light del ya mencionado disco homónimo vendría a continuación, seguida por dos viejas piezas del álbum de 1970 Lizard, tercero de la banda y con notoria presencia de elementos medievales: Cirkus y el fragmento Last Skirmish del tema que da nombre al disco. Aunque en aquella ocasión no fue el encargado de la sección de vientos, Mel Collins vuelve al ataque con su saxofón y oboe en una muy buena versión en vivo en la que Jakko no desentona.

De nuevo en pareja escucharíamos los temas Moonchild (sólo la parte The Dream) y The Court Of The Crimson King, los cuales junto con Epitaph fueron los únicos escogidos para este set list del icónico álbum debut In The Court Of The Crimson King de 1969, y que deja con el pequeño sinsabor de no haber escuchado en vivo el tema 21st Century Schizoid Man, del mismo disco y que catapultaría a la banda al reconocimiento público en sus inicios.

Se acercaba el final de la velada con la parte IV de la suite Larks' Tongues In Aspic, grabada en el disco The ConstruKction Of Light y que en su momento tuvo fría recepción por una supuesta falta de originalidad al compararla con las partes I y II del disco homónimo LTIA de 1973, quinto de la banda y uno de sus puntos altos musicalmente hablando en cuanto a despliegue y originalidad. Por cierto, el tema Level Five comentado más arriba es citado por Fripp como la quinta y última parte de esta suite, de la cual la parte II –uno de los temas más tocados en los conciertos- escucharíamos como cierre tras tener el placer de disfrutar uno de los temas más delicados de King Crimson: la conmovedora Islands, del disco homónimo.

Tras una salva de aplausos con el auditorio en pie por varios minutos, los miembros de esta institución regresarían al escenario para el encore: Starless, otra pieza del disco Red. Aquí les compartimos esta versión de 2016 presentando siete miembros en la alineación, con Rieflin en la batería, antes de la llegada de Stacey.



Nuestra experiencia con King Crimson no terminó allí. Dos días después, entrando al salón VIP del aeropuerto de Cracovia, un señor mayor saliendo nos pasa al lado, ¡Era Robert Fripp! Mayor sorpresa nos llevamos al ver que estaba la banda en pleno sentada comiendo y bebiendo allí. Después de vencer un poco la pena -sobre todo por no querer importunar- y viendo que uno a uno se estaban yendo -nos acababa de pasar al lado Tony Levin- decidimos sacar nuestros programas e ir a pedir el autógrafo de los que allí quedaban.

Así fue como conversamos un rato con el resto de la banda y su manager. Al mismo tiempo obtuvimos el autógrafo de Mr. Jakszyk y de los tres bateristas. Mención aparte para Mastelotto, el más amistoso de todos y con quien conversamos más. Se notan las diferencias de idiosincrasia entre los británicos y el estadounidense. 

Gran concierto, más sinfónico que rock, coronado con el sorpresivo encuentro con la banda y la oportunidad de interactuar con ellos. Habían pasado unos cuantos años desde la última vez que Lastmario y yo vimos un concierto juntos, siendo uno de los últimos el de Adrian Belew en el Aula Magna de la UCV en 2005.

Escrito por Lastmario. Edición de texto por Ubiaga.

miércoles, 23 de mayo de 2018

Deadpool 2 (2018, 9/10)

Ya pasaron un par de años desde el exitoso estreno de Deadpool y
para esta secuela se seleccionó nuevamente un director con poca experiencia pero que resulta ser toda una institución como stunt, David Leitch.

Son contadas las secuelas que le hacen honor a la primera película, pero en este caso incluso se mejoró: desde el minuto uno hay una descarga de chistes llenos de humor negro y referencias a la cultura pop como un buen capitulo de The Simpsons o Family Guy.

Se presentaron nuevos personajes bastante interesantes e incluso la historia es coherente y atractiva con un soundtrack acorde y no tan saturado como pasa en ocasiones.

Una buena carga de acción y efectos especiales completan esta entretenida y divertida película. En definitiva, no se la pierda si les gustó la primera para mi de los más entretenido de Marvel. Y como siempre, no se vayan hasta después de los créditos. Más info en imdb.com

Ubiaga

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martes, 17 de abril de 2018

Silicon Cowboys (2016) 8/10

Erase una vez una empresa llamada Compaq...

Tres empleados de Texas Instruments decidieron dejar sus empleos y montar una empresa. Las opciones eran un restaurante de tacos o un fabricante de computadores personales. El resto es historia.

Interesante documental -con unas cuantas lecciones de gerencia- que narra una parte esencial de la historia de la computación personal. La influencia de lo que logró esta empresa llega hasta nuestros días en los que nuestras vidas giran alrededor de un teléfono móvil. Al ver el documental sabrán el por qué.

Particularmente disfruté mucho este film. De joven fui lo que llaman un hardware junkie (Aficionado a los componentes de computadoras). El primer PC al que tuve acceso fue un Zenith EaZy PC -algo similar a un XT- que eventualmente desarmé por completo, cosa que hice con cada computadora que he tenido, fuera un clon armado por mi o de marca.

Si les gusta el tema lo pasarán bien. Más info en imdb.com

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